jueves, 1 de enero de 2015


Rafael Guillén gana el XI Premio de Poesía       Federico García Lorca 2014




10 de Octubre de 2014
El poeta granadino Rafael Guillén ganador del XI Premio Internacional Poesía FGL

El poeta granadino Rafael Guillén ha sido galardonado con el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca en su undécima edición, según el fallo del jurado dado hoy a conocer.
El jurado, presidido por el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, ha resaltado su poesía como \"ejemplo de una intensa dedicación\" pero también de superación, la de un autor que destaca por su \"prudencia, saber estar y modestia\".
El premio, al que han concurrido este año un total de 44 autores de 17 nacionalidades, está dotado en la actualidad con 30.000 euros y nació siendo el de mayor cuantía económica en su género.
En ediciones anteriores ha recaído en Eduardo Lizalde (2013), Pablo García Baena (2012); Fina García Marruz (2011); María Victoria Atencia (2010); José Manuel Caballero Bonald (2009); Tomás Segovia (2008); Francisco Brines (2007); Blanca Varela (2006); José Emilio Pacheco (2005) y Ángel González (2004).





miércoles, 26 de noviembre de 2014



 Juan Goytisolo gana el Premio Cervante  2014





  El escritor Juan Goytisolo, hermano del también literato Luis, ha sido galardonado con el premio Cervantes 2014, el más importante de las letras en habla hispana. Sucede en el palmarés a la mexicana Elena Poniatowska. El premio, otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, está dotado con 125.000 euros y se entrega de forma habitual los 23 de abril -coincidiendo con la fecha de la muerte de Miguel de Cervantes- en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

En esta edición ha vuelto a cumplirse la ley no escrita que cada año reparte alternativamente este gran premio entre Latinoamérica y España, después de que en 2013 recayera en la escritora mexicana Elena Poniatowska. Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) es uno de los escritores con más tradición narrativa de la lengua española. Considerado como interlocutor entre la cultura europea e islámica, también es uno de los intelectuales más críticos.

martes, 28 de octubre de 2014

 Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2014

 John Banville,

En esta ocasión, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras me ha dado a conocer a John Banville, un escritor irlandés nacido en 1945 del que el jurado ha destacado su prosa, “que se abre a deslumbrantes espacios líricos a través de referencias culturales donde se revitalizan los mitos clásicos y la belleza de la mano de la ironía.”

Nacido en Wexford (Irlanda), John Banville comenzó a trabajar en una compañía aérea tras acabar su formación escolar. Entre 1968 y 1969 vivió en Estados Unidos y al regresar a su país, trabajó en el diario Irish Press hasta 1995. Desde 1990 colabora con The New York Times Review of Books.
 Una de las cosas que me gustan de los premios como los Príncipe de Asturias o los Nobel, es que me descubren a autores actuales importantes que no debería de desconocer. El mundo de la literatura es tan sumamente amplio que yo diría que es casi imposible conocer a todos los autores, por muy buenos que sean.

 

domingo, 19 de octubre de 2014

Jorge Zepeda Patterson gana el Premio Planeta 2014

El escritor y periodista mexicano se lleva el galardón con su obra 'Milena o el fémur más bello del mundo', una novela de mafias ucranianas en Marbella La editorial Planeta intuye que son tiempos de novela negra de denuncia y de abrirse al potente mercado merciano y ha elegido como ganadora de su premio insignia a un periodista y escritor mexicano, Jorge Zepeda, con una novela que sigue los patrones del género nórdico: Milena o el fémur más bello del mundo, en la que no faltan el mundo de la prostitución y las bandas mafiosas ucranianas, con Marbella y México como escenarios de la trama.

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  Pilar Eyre, finalista en el premio Planeta 
2014


  Barcelona. (EUROPA PRESS).- La periodista Pilar Eyre es la finalista del Premio Planeta de novela 2014 con la historia real de la búsqueda de un periodista de guerra secuestrado y con quien había vivido justo antes una apasionada historia de amor durante tres días de "romanticismo y pasión".

miércoles, 15 de octubre de 2014

El escritor francés Patrick Modiano ganó el      Premio Nobel de Literatura



ESTOCOLMO.- El novelista francés Patrick Modiano ganó el Nobel de Literatura 2014, anunció hoy la Academia Sueca. En un comunicado, la Academia señaló que lo galardonan "por el arte de la memoria con el que ha evocado los más incomprensibles destinos humanos y descubierto el mundo real de la ocupación" nazi en Francia.
Modiano, de 69 años, debutó en el panorama literario en 1968 con "La plaza de la Estrella", que ya se enmarcaba en la Francia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, temática que se convertiría en una constante en su obra.
Entre sus ejes temáticos figuran la memoria, el olvido, la identidad y la culpa. En 1978 ya se alzó con el prestigioso premio Goncourt por "La calle de las bodegas oscuras" (también traducida como "Calle de las tiendas oscuras").
El galardón, dotado con ocho millones de coronas (1,1 millones de dólares), lo entregará en Estocolmo el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia el 10 de diciembre, día de la muerte de Alfred Nobel.
El secretario permanente de la Academia Sueca, Peter Englund, indicó ante la televisión pública SVT que la institución no logró contactar con el laureado antes del anuncio.
Englund dijo del autor francés que es "alguien que ha escrito muchos libros que se hacen eco unos a otros", y que hablan de "memoria, identidad y aspiraciones".
La Academia Sueca galardonó al francés Patrick Modiano "por el arte de la memoria con el que ha evocado los más incomprensibles destinos humanos y descubierto el mundo real de la ocupación".

martes, 23 de septiembre de 2014

YO TUVE QUE ACEPTAR 9/4/14
Yo tuve que aceptar, que mi cuerpo nunca sería inmortal, que él envejecería y un día se acabaría.  Que somos  hechos de  recuerdos y olvidos; deseos, memorias, residuos, ruidos, susurros, silencios, días y noches, pequeñas historias y sutiles detalles.
 Tuve que aceptar que todo ello es pasajero y transitorio.
Y tuve que aceptar, que yo vine al mundo para hacer algo por él, para tratar de dar lo mejor de mí, dejar rastros positivos de mis pasos, en el momento de partir.
 Yo tuve que aceptar que mis padres no durarían para siempre, y que mis hijos poco a poco escogerían sus caminos y proseguirían ese camino sin mí.
Y tuve que aceptar que ellos no eran míos, como suponía, y que la libertad de ir y venir, es un derecho de ellos también.
  Yo tuve que aceptar que todos mis bienes me fueron confiados en préstamo, que no me pertenecían y que eran tan fugaces como fugaz era mi propia existencia en la tierra.
Y tuve que aceptar que los bienes quedarían para uso de otras personas cuando yo ya no esté por aquí.
 Yo tuve que aceptar que barrer mi acera todos los días no me daba ninguna garantía de que ella era propiedad mía, y que barrerla con tanta constancia era apenas un fútil alimento que me daba a mí la ilusión de poseer. 
 Yo tuve que aceptar que lo que yo llamaba “mi casa” era sólo un techo temporal, que un día  más, un día menos, sería el abrigo terrenal de otra familia.
Y tuve que aceptar que mi apego a las cosas, sólo apresuraría aún más mi despedida y mi partida.
  Yo tuve que aceptar que los animales que quiero, y los árboles que yo planté, mis flores y mis aves, eran mortales. Ellos no me pertenecían. 
Fue difícil, pero yo tuve que  aceptar.
 Yo tuve que aceptar mis fragilidades, mis límites, y mi condición de ser mortal, de ser efímero, de ser pasajero.
Yo tuve que aceptar para no perecer.
  Yo tuve que aceptar que la vida siempre continuaría conmigo o sin mí, y que el mundo en poco tiempo me olvidaría.
Humildemente confieso que tuve que librar muchas guerras dentro de mí.
  Yo me rendí y  acepté  lo que  tenía que aceptar.
Aceptar  para dejar de sufrir, para lanzar fuera mi orgullo y mi prepotencia y para volver a la simplicidad de la naturaleza, que trata a todos de la misma manera, sin favoritismos.
  Y tuve que aceptar que no sé nada del tiempo y que es un misterio para mí.  Que no comprendo la eternidad y que nada sabemos sobre ella.
¡Tantas palabras escritas desde el principio, tanta necesidad de explicar, entender y comprender éste mundo y la vida que en él  vivimos.

Yo tuve que desarmarme y abrir mis brazos para  reconocer la vida como es, que todo es transitorio, y que sólo funciona mientras estemos aquí en la tierra.
¡Eso me hizo reflexionar y aceptar, para alcanzar la paz tan soñada!